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miércoles, 22 de junio de 2011

Murderer, Capítulo 1.

No hace falta decir muchas cosas, nunca he sido de muchos rollos para presentar, dejo el primer capítulo de lo que espero sea una larga novela llena de "calidad".
También espero que muchos la lean, aunque sea entre líneas, este es el regreso de quien creyeron muerta. Quienes recuerdan a "kabebaru" de Fanfiction.net podrán disfrutar este único regreso xD

Ya, dejo el capítulo ._.




Murderer.

Capítulo 1.

En algún lugar de España.


Caminaba entre calles adoquinadas y vacías de gente, el cielo sobre su cabeza parecía oscurecer un poco más a cada segundo, el cúmulo de nubes amenazaba con una fuerte lluvia pero a ella no le importaba. Claro que no, era sólo agua que caería y la mojaría, ni se iba a morir ni se iba a enfermar. Sonrió con ironía al recapacitar en su estúpido pensamiento y elevó la mirada hacia su destino a un par de cuadras más al frente.
Tomó aire con la nariz en una profunda inhalación y soltó un largo suspiro, no quería llegar aún, no quería tener que reunirse con nadie en aquellos momentos. Sólo quería caminar sin rumbo y estar sola, después de todo llevaba ya siglos sin alguna compañía agradable, no podía esperar mucho de los humanos de esa época. Se colocó la capucha negra sobre la cabeza y metió las manos en los bolsillos para retomar su rumbo con la mirada fija en el adoquín a sus pies.
A su alrededor no parecían atemorizarse con aquella figura encapuchada, incluso algunas miradas curiosas parecían querer observar el rostro debajo de aquella capa, pero cuando lo hacían se quedaban atónitos con lo que veían. El rostro de una hermosa mujer de cabello cobrizo, ojos color maple con expresión de disgusto y unos labios curvados en una sonrisa de satisfacción. Las mujeres que la veían desviaban la mirada, cohibidas, y seguían su rumbo; pero los hombres no podían hacer más que quedarse mirándola embobados.
Ella simplemente no los miraba, pero podía sentir los celos, la emoción, la envidia y la excitación que provocaba cuando se paseaba entre ellos; sonrió con suficiencia y elevó la mirada un poco para saber que se aproximaba cada vez más a su destino, eso le borró la sonrisa repentinamente y le causó una inmensa rabia que tuvo que contener presionando las uñas de la mano derecha contra su brazo izquierdo. No sentía dolor, sólo era un reflejo para guardar la calma y recordar que, al menos entre tantos humanos, no debía asesinar a nadie.
Su pequeño y delicado cuerpo avanzó con fluidez nuevamente hacia una angosta calle donde la luz casi no se asomaba, los edificios estaban deteriorados por el tiempo y casi todos estaban abandonados, se detuvo frente a uno en particular. Las paredes eran color ceniza y parecía que fueran a caerse al mínimo roce del viento. La puerta crujió cuando ella la abrió. El interior no sorprendía mucho, era casi tan sucio como el exterior y la oscuridad predominaba por cada rincón, la única fuente de luz era una vieja chimenea a fuego lento.
Como si acabara de llegar a su hogar la chica se quitó la capa y la colgó sin ver en un perchero al lado de la puerta al mismo tiempo que avanzaba hacia la estancia donde la chimenea parecía querer apagarse por falta de leña. Tomó uno de los troncos al lado de ésta y lo arrojó al fuego, éste ardió en llamas de inmediato, el sonido del fuego ardiendo y quebrando cada parte de aquel tronco hizo a dos de los presentes girar los rostros hacia ella. Ella no les miró, no quería verles, mucho menos hablarles.
- Llegas realmente temprano –murmuró uno de ellos, su voz era suave con una nota ronca al final de las palabras, el acento europeo desbordaba por sus labios y era difícil de distinguir- supongo que no podías esperar a vernos.
La nota burlona al final de la oración la hizo soltar un bufido, ignorando el comentario se acomodó el cabello con elegancia y caminó a un asiento lejano y a espaldas de aquel par de chicos. Cruzó las piernas y recargó la cabeza en el respaldo del incómodo asiento de unos cuantos millones de euros. <>, pensó.
Se limitó a no decir ninguna palabra y no mirar hacia ningún lado en particular, sus ojos se centraron fascinados en las llamas de la chimenea, ver arder el fuego le causaba tanto gusto como podría haberlo causado una rebosante copa del más fino vino de la cava de aquel lugar. Quizá incluso le causaba más satisfacción, el calor y la intensidad del fuego le causaban un enfermo tipo de placer.
El ruido del asiento crujiendo la hizo salir de su trance, uno de ellos se había levantado y los pasos se dirigían hasta donde estaba. Fue entonces que cruzaron la mirada.
¿Cómo podría olvidar ese par de ojos color de la miel?
Aquella mirada tan perfecta enmarcada por las pestañas más envidiables del mundo, una piel color crema, nariz recta y un par de carnosos y rojos labios. En el lado inferior izquierdo de esa perfecta sonrisa llevaba un piercing dorado, el cual relucía un poco con la tenue luz de las flamas. La penetrante mirada del chico se enfocó en el precioso rostro de la muchacha escudriñando su gesto con curiosidad, incluso sus ojos brillaban con una anormal emoción muy al fondo de ellos.
- Hace exactamente un siglo que no te veía –las palabras le salieron suavemente, su voz era más ronca que la del otro, más grave, con encanto.
Su mano se elevó hacia el rostro de la chica y ella lo alejó con una impresionante fuerza, se alejó un par de pasos y su aspecto se volvió una perfecta imitación de un felino a la defensiva. Sus ojos se posaron fijamente sobre él y sus labios hicieron una mueca mostrando los colmillos, esperando a que él intentara hacer algún movimiento, su pecho se movía al ritmo de su respiración, inflándose y desinflándose notoriamente.
- No… me… toques… -jadeó la pelirroja, en su mente intentaba poner todo tipo de murallas para que él no pudiera traspasarlas, pero al final él siempre lograba introducirse en su mente y sembrar la huella de su estancia en algún rincón de su mente.
Él no necesitaba tocarla para quedarse por siempre en sus recuerdos. Él era el motivo de su existir, su razón de vivir y la única persona por la cual ella seguía volviendo a ese lugar cada siglo, cada década o simplemente cuando sabía que él estaría ahí. Pero a pesar de querer verle, de querer hablarle, abrazarlo, besarlo… no quería a la vez, no quería ser débil, no quería tener que batallar con su rechazo nuevamente.
Y es que en la mente de aquel chico de ojos enigmáticos y trenzas negras se desarrollaban todo tipo de procesos complejos, tan increíbles y confusos para la simple comprensión de una chica que se había quedado estancada en los diecisiete años de edad por al menos tres siglos. Lo que él pensaba era un misterio, su comportamiento dulce a ratos, su rechazo en algunos otros… todo seguía siendo muy confuso y así lo seguiría siendo por siglos, hasta el final de los tiempos.
- Ese no es modo de saludar a los amigos –murmuró el chico de trenzas.
- Tampoco lo es acosándoles con esas miradas que tan bien te salen –acusó la joven, su voz era tan dulce como las notas de las teclas regulares de un piano.
- Pero te gusta que te mire así –comentó como si fueran palabras al aire, como quien comenta el clima o el color de su ropa- por cierto, linda imagen, se te da bien mezclarte entre los comunes.
Los ojos maple de la chica rodaron con un aire altivo y ésta soltó un bufido, se cruzó de brazos con impaciencia y luego caminó hasta uno de los cuartos del lugar, él no la siguió. Nunca lo hacía.
Mientras, en la estancia, el primer muchacho se levantó de su asiento y se irguió cuan largo era, casi dos metros. Era delgado, pálido, sus brazos musculosos y un torso muy bien marcado; el rostro era simplemente indescriptible, sus rasgos parecían pintados a mano sobre una perfecta figura de porcelana, de aire femenino pero con una extraña masculinidad y encanto que las mujeres caían a sus pies. Y a él y a su hermano eso les encantaba.
- Aquí la tienes Tom –soltó una risa burlona- incluso contra su voluntad ha vuelto. ¿Qué planeas hacer?
El de trenzas miró a su gemelo y esbozó una diabólica sonrisa, tomó aire y lo soltó en un fuerte suspiro disimulado con una risa de burla bastante tétrica.
- ¿Te gustan los juegos? Vamos a jugar…

Continuará.

jueves, 31 de marzo de 2011

El Arte y Karla Black

Como podrán notar he vuelto a formatear el blog, y es que no encuentro un buen tema de que hablar y que sea interesante para ustedes. Así que para iniciar me gustaría que leyeran esta entrevista que se me hizo hace poco, el tema es arte, pues es la rama en la que me desenvuelvo con más facilidad. Espero que sea del agrado de todos y todas las que lean, en un futuro volveré a publicar alguna otra entrada que, prometido, será muy interesante. Mientras tanto, esto es un poco de Karla Black y el Arte:

ARTE
¿Qué haces? ¿Cómo te defines?
Polifacética en cuanto a los estilos, caricatura, comic, ilustración en general...
¿Cuál es tu mensaje?
Mi mensaje es hacia el mundo, hacia lo que me gusta, mis sentimientos y creencias
Tu biografía en cuatro lineas
Naci en una ciudad pequeña de México, crecí con una incapacidad debida al pie equino varo congénito bilateral pero eso no fue obstáculo para que en mi infancia desarrollara actividades de deporte como la gimnasia artística. En mis ratos libres, aparte de estudiar, dibujaba, ahora que soy adolescente solamente me dedico a estudiar y a mi arte.
¿Cuelgas tu trabajo en la red? ¿dónde podemos verlo?
Si, en deviantart, me pueden buscar como KsBlack
¿Cómo nace una idea? ¿Qué es para ti la inspiración?
Es una pregunta complicada, la inspiración llega de repente pero también muchas veces necesita un empujón para poder funcionar. La idea nace desde una experiencia o un estímulo, ya sea con música o con alguna vivencia, muchas veces la idea artística se estimula gracias a la música. Esa es mi inspiración.
¿Qué papel juega la tecnología en tu proceso creativo?
Muchas veces es mi principal medio, la tecnología es mi ventana a que el mundo sepa lo que se hacer y que lo hago bien.
¿Qué es arte?
Arte es el reflejo de los estímulos al subconsciente del ser humano. El arte es un sentimiento, es la necesidad de comunicar lo que se siente, de proyectarlo, de transmitirlo.
¿En qué circunstancias se te ocurren las mejores ideas?
Escuchando buena música, de preferencia letras del disco Scream de Tokio Hotel
¿Cuál es tu prueba del nueve para saber si una idea es buena?
Una idea no se prueba, solo se desahoga y/o se lleva a cabo
Tres ideas creativas que te gustaria se te hubieran ocurrido a ti.
Todo el arte pop de los 80´s, The Umbrella Academy & Las chicas super poderosas
¿Cuándo, cómo empezaste a verte a ti misma como artista?
¿Cuándo? Entrados mis 12 años ¿Cómo? No lo sé, solamente pasó, supongo que mis ambiciones crecieron y quise dar y recibir más de mi.
¿Por qué tantos artistas y creadores tienen personalidades volátiles?
Porque el arte es volátil, así de simple.
¿Te consideras postmoderna?
En realidad no me etiqueto
¿Cómo se debe evaluar una obra artística?
Con los sentimientos, mirando con el corazón y menos con la razón.
El artista, ¿tiene que reinventarse cada dia?
No necesariamente, tiene que vivir el momento. Si el momento exige un cambio, es tiempo de cambiar.
¿A qué artistas admiras y de qué manera influyen en tu obra?
A Gerard Way, su técnica de comic influye en la mía a modo que inyecto aquel sentimiento de fuerza y melancolismo que él inyecta en sus personajes.
¿Cuál es tu opinión sobre las subvenciones públicas al arte?
Que es la mejor aportación que se puede dar para el desarrollo del arte, y por tanto, del artista
¿El arte auténtico es el arte necesario?
Claro
¿Te duele desprenderte de una pieza que has vendido?
No vendo mi arte, me dolería mucho desprenderme de una obra...y más me dolería ver que nadie quiere comprarla (?)
¿Se compra la obra, o se compra mas bien al artista?
Últimamente se tiene tan comercializado al arte que se compra al artista, cuando debería ser al revés
En arte no hay guia, ¿cómo sabes qué es lo próximo que debes hacer?
Sencillo, tomo un lápiz, papel.. y dejo que todo siga su curso
¿Te parece bien que gran parte de las obras que exhiben los museos de arte contemporáneo sean de artistas ya fallecidos?
En algún lugar hay que almacenar su legado, no? Aunque estaría muy bien que también se exhibieran de otros artistas, vivos, y en potencia.
¿Qué papel han jugado en tu trayectoria las figuras de marchante, representante, galerista, e intermediaros en general?
He conocido a varios artistas y expertos en la materia, me han aconsejado mucho y me siento dispuesta a seguir sus instrucciones cuando llegue el momento de dedicar mi vida al 100% a esto
¿Qué tipo de encargos te suelen hacer?
De novato, dibujos a lápiz y cosas así
¿Cuál de tus trabajos es el que más te gusta?
Un cuadro al óleo de una máscara de carnaval veneciana.
¿Coleccionas algún objeto?
Discos, muchos discos, principalmente de Tokio Hotel
¿Qué aconsejarías a los que empiezan?
Que hagan lo mismo que yo, lo disfruten y no se limiten